Archive for the 'Cine, música, etc.' Category

‘30 DÍAS DE OSCURIDAD’

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Al reseñar ‘30 días de oscuridad’, un crítico del ‘Kansas City Star’ opina: “Ve a ver la película por los vampiros, que al menos son visualmente interesantes; los humanos son tan aburridos que no podía esperar más tiempo a que murieran”. O sea, que el filme de David Slade (basado en la novela gráfica de Niles y Templesmith) es una buena y eficaz rodaja de celuloide fantástico-terrorífico, ya que, en mi opinión, el objetivo de fondo del género es justamente eso: mostrarnos los elementos irracionales que irrumpen en la economía del universo (Marcel Schreider dixit) y que, por tanto, nos fascinan por su condición extraordinaria; por ello, los verdaderos clásicos de esta subespecie fílmica consiguen que nos importe un verdadero carajo el destino de los protagonistas humanos, los sufridores, y que, incluso, les (nos) veamos como los seres tan tontos y ordinarios que a veces, para nuestro desahogo y comodidad, fingimos no ser. En fin, demasiada reflexión respecto a un (¿sólo?) estimulante y honesto filme palomitero como ‘30 días de oscuridad’, que, bravo, consigue que de las dos muertes clave de un filme, una entre el clan de no muertos y otra en el de los vivitos y coleando, la del vampiro sea más sentida.

Published in:Cine, música, etc. |on Febrero 7th, 2008 |3 Comments »

A PROPÓSITO DE LOS GOYA

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Como ya es tradición, apuntes a vuela pluma respecto a los premios Goya:

Primero. ninguna de nuestras actrices, salvo las excepciones de Blanca Portillo y Maribel Verdú, portaban en sus cuerpos creaciones de diseñadores españoles. Y luego Ángeles González-Sinde, la presidenta de la Academia, durante su tradicional discurso de todas las galas, nos creaba la necesidad de ir a ver películas nacionales. La cosa resulta, elijan, paradójica o hipócrita.

Segundo. Al un poco rancio Jaime Rosales, con los tres Goya en sus manos por ‘La soledad’, se le llenaba la boca al hablar de la “radicalidad” de su película, una muestra, dice, de “cine de autor”. No es que esto sea un “dime de lo que presumes…” (el filme es la mar de interesante) pero siempre me pareció impúdico que alguien hablara de sí mismo y sus creaciones utilizando expresiones “no es para todos los gustos”; por no profundizar en lo raro que es que alguien diga que su propia película es “extraña”.

Tercero. Alberto San Juan pide la disolución de la Conferencia Episcopal. Pues muy bien, que recoja firmas o funde un partido anticlerical, pero el, afortunadamente cada vez más en desuso, “ponga aquí su protesta” de los Goya sigue cayendo en lo desubicado. Claro que si los obispos han pedido el voto de castigo en algo similar una homilía… Qué país.

Cuarto. Si Corbacho ha de recurrir al falso doblaje de las películas como recurso humorístico… (vale para gamberradas en youtube). Incluso siendo un espectáculo televisivo, los Oscar, no sé cómo narices lo harán, terminan siendo puro cine (rollo pero rollo en scope); con recursos tan ‘informales’ como el citado los Goya jamás llegarán ni a las 365 líneas de la pantalla.

(como pueden comprobar por la foto, Alfredo Landa no fue el único que estuvo espesito en la gala)

HEATH LEDGER, D.E.P.

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Anoche nos enteramos de que el actor australiano Heath Ledger, uno de los vaqueros homo de ‘Brokeback mountain’, ha muerto en extrañas circunstancias (a mí todas las muertes me parece que se producen en extrañas circunstancias). Acababa de terminar su papel de Joker en uno de los estrenos más esperados de la temporada, ‘Batman. The Dark Knight’, y deja truncada por la mitad la producción de ‘The imaginarium of Dr. Parnassus’, de Terry Gilliam (menudo gafe tiene este hombre); apenas casi nadie destaca su participación en ‘10 razones para odiarte’, sin duda una de las mejores comedias juveniles de los últimos 20 años. El caso es que los foros más importantes sobre cine son una olla a presión de comentarios, opiniones y puntos de vista…

El asunto principal es, claro, la ya consabida comparación con James Dean, River Phoenix y otros caídos de similares características. ¿Murió por la sobreingesta intencionada o no de pastillas para dormir o para combatir la neumonía que podría padecer? Carta blanca: los foreros se enzarzan en discutir sobre el egoísmo de todo suicidio (Ledger deja huérfana a una niña de dos años) o, de otro lado, emplean la consabida muletilla “mártir de la fama agobiado por un mundo cruel y despiadado con los jóvenes triunfadores”; uno de los opinadores asegura que hace un par de años fue testigo directo de lo siguiente: Heath Ledger caminando por la calle y siendo ‘atacado’ por unos paparazzi que le disparaban con pistolas de agua para provocarle una reacción de enfado (y, por tanto, unas buenas fotos que vender), y cuenta que el intérprete, lejos de caer en la ira, se derrumbó y se puso a llorar. En cualquier caso, da miedo todo esto, que cualquier persona que haya seguido más o menos la trayectoria de un actor, interiorizándole en su propia existencia, se arrogue el derecho de hablar, juzgar y comentar sus decisiones.

Un clásico: las coincidencias, más o menos peregrinas, que convierten la inesperada muerte en parte de un plan de tragedias. Leo: “Brandon Lee murió durante el rodaje de ‘El cuervo’, interpretando a un personaje con la cara maquillada de blanco, como el Joker”, “Michelle Williams [la ex pareja del finado] está ahora mismo presentando en Sundance una película en la que encarna a una mujer que pierde a su esposo”, “En la aún por estrenar ‘Candy’, Heath Ledger interpreta a un drogadicto”… Y otras circunstancias bastante (¿más?) cogidas por los pelos. En realidad, es lógico: si los espectadores ven películas para, de alguna forma, hallar el sentido de la vida, que se le escapa en su existencia normal, ahora esbozan teorías, unen con escuadra y cartabón los puntos a, b y c, intentando justamente lo mismo.

Hay muchísimos más puntos a tratar, controversias y debates acerca del D.E.P. de Heath Ledger, pero quizás todos sean reacciones al mismo estímulo: la incomodidad que a los que vayan a ver ‘Batman. The Dark Knight’ les generará el hecho de estar contemplando a un muerto. Eso me recuerda a la frase con que el novelista Máximo Gorki se refirió a su primera visita a una sala de proyecciones: “Anoche estuve en el Reino de las Sombras…”.

Published in:Cine, música, etc. |on Enero 23rd, 2008 |1 Comment »

RUFUS, ‘IN LOVE WITH BEAUTY’

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Qué auténtico lujo haber visto al grandísimo Rufus Wainwright en el Teatro Cervantes (palpitantes gracias a todos, todos los que lo hicieron posible). Ahora mismo hay buena música, incluso muy buena música, compositores interesantes, incluso algunos geniales, pero escaso material para la leyenda, para el más grande que la vida. Rufus es, quizás, la única excepción: Rufus, su verdadera esencia, no cabe en un archivo mp3.

Cierto que no está en su mejor momento en lo discográfico (’Do I disappoint you?’ inicia su más reciente álbum, ‘Release the stars’; pues sí, a mí me decepcionó: sus canciones antes eran de pellizco y escalofrío, ahora son ’simplemente’ bonitas; supongo que será el camino que separa el autodescubrimiento de la autoafirmación) y que ya no es del todo aquel ángel pecador a pecho descubierto por los arrabales del melodrama, pero este hombre sigue tomándonos tan en serio que comparte con nosotros sus porciones de vida.

Un ejemplo lo vivimos el sábado en el Cervantes. Conocida es por casi todos la turbulenta historia familiar de los Wainwright: Loudon, el padre de Rufus y también cantante, abandonó el hogar a los pocos años de nacer éste (recomiendo encarecidamente atender al progenitor, un tipo de una pieza, controvertido, de los que te hacen pensar… “Os mantenéis en contacto / Así ha quedado todo / El abrazo furtivo / el beso receloso / … ¿Para qué sirven las familias?”); nuestro señorito le dedicó un tema, el fabulosamente descarnado ‘Dinner at eight’, y una pequeña puyita anoche. Cuando presentó anoche sobre las tablas a su madre (la gran vocalista Kate McGarrigle: menudos genes), acompañante ocasional al piano, ésta comenzó a explicar que hoy vestía de negro porque… “¡Ya te gustaría a ti ser una viuda!”, le espetó su hijo. La señora y su ya crecido retoño se partieron y los que pillaron la cosa sonrieron cómplices, agradecidos por la generosidad del artista, del hombre que, sí, parte del exhibicionismo emocional pero con fines más comunicativos que egotistas. Y es que, ante todo, y aunque parezca paradójico, un contrasentido, Rufus Wainwright quiere ser leyenda pero quiere ser comprendido, amado. Como todos. “In love with beauty”, cantó en ‘I don’t know what it is’. Como todos, y en parte gracias a él.

Published in:Cine, música, etc. |on Noviembre 11th, 2007 |No Comments »

ALEGRÍA DE VIVIR… Y DISPARAR

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Nunca me fío de las personas que dicen que no les gustan ciertas películas de acción porque son una “fantasmada”; los que opinan esto me recuerdan a quienes no ‘entienden’ los musicales porque no acaban de entrar en la sucesión de escenas dialogadas y cantadas. A muchos ‘Shoot ‘em up’ les parecerá eso, una ensalada de tiros absolutamente pasada de vueltas, pero quien sepa disfrutar de este tipo de productos encontrará una de las cintas más carismáticas, divertidas y simpares de este raquítico cinematográficamente 2007 que ya se nos está yendo.

El filme de Michael Davis (una especie de versión a quemarropa de ‘Hijos de los hombres’, también con Clive Owen) guarda no pocos puntos de contacto con otra cinta de culto reciente, la estupendísima ‘Crank’ (hasta coinciden en una carcajeante pelea en el aire): escenas de acción como coreografiadas por Nureyev, diálogos chispeantes (por favor, no se obcequen en contar los “fuck you”; hay bastante más inteligencia y brillo en las réplicas de lo que parece) y, sobre todo, una especie de empuje y ánimo (el rodaje tuvo que ser un auténtico cachondeo) absolutamente contagiosos. Si ‘La Jungla de Cristal 4.0’ era como ver un dinosaurio que se ha tomado Viagra, esto es puro vigor natural.

Published in:Cine, música, etc. |on Noviembre 2nd, 2007 |1 Comment »