Archive for Marzo, 2008

HACIÉNDOSE EL LOCO

loquillo.jpg

Leo lo siguiente: “El músico y escritor barcelonés Sabino Méndez ha sufrido el robo de sus ordenadores personales, que contenían el manuscrito de su próximo libro y copias de las canciones que había compuesto para el nuevo disco de Loquillo. Tras ser necesarios casi diecisiete años para que se reconciliaran y volviera a trabajar con el cantante Loquillo, el resultado, el disco, ‘Balmoral’, que verá la luz el 8 de abril, podría correr peligro, asegura el propio Méndez”. No acabo de entender esta historia: a mí me llegó como hace un mes una copia promocional del álbum (en la imagen), o sea que podría haber ‘uplodeado’ las canciones si me hubiera dado la gana (no me dio ni me dará). Y si yo tengo ‘Balmoral’, ¿cuántos más de la profesión lo tendrán? ¿100, 200, 500 plumillas? ¿Por qué “peligra” ahora? Eso sí, el turbio asunto éste ha salido en casi todos los medios de comunicación, ‘recordándole’ a la gente que El Loco y Sabino regresan al alimón, algo que en términos de mercadotecnica nunca sobra. Que se lo digan a Estopa: a ver quién encuentra una entrevista promocional de su reciente ‘Allenrok’ en la que no hablen de cómo alguien colgó el disco dos semanas antes de su lanzamiento.

Por cierto, yo que tenía algo olvidado a Loquillo metí el cd-r de ‘Balmoral’ en un momento de impás laboral y terminé emocionándome considerablemente. Reconfortan su fiera dignidad y sereno orgullo (mis números favoritos, ‘Línea clara’ y ‘Hotel Palafox’). Me siento como si hubiera metido la mano en algo que me resultaba ajeno para sorprenderme encontrando un pequeño tesoro.

Published in:General |on Marzo 29th, 2008 |No Comments »

GRACIAS POR LAS RISAS TORCIDAS, AZCONA

azcona.jpg

Cuando me río no me gusta hacerlo a pierna suelta, carcajearme; prefiero la risa torcida, esa incómoda, que lleva a cuestionarte si realmente es risible lo que provoca el estallido. De ésas me han producido muchas los libretos de Rafael Azcona, especialmente ‘Plácido’, aquella disección de uno de los sentimientos más lamentables por hipócritas: la compasión.

Charlé con el riojano en un par de ocasiones. Mientras estrechaba su mano para una de aquellas entrevistas me sentía un tanto incómodo, habida cuenta de su proverbial alergia a los medios y los flashes. Pero no hubo nada de huraño o tímido en el escritor; más bien al contrario. Todas las preguntas que le formulaba terminaban derivando en recuentos personales, disquisiciones sobre la vida o apuntes cotidianos, benditamente más allá de la materia cinematográfica. Me contó que cuando pusieron a su nombre una calle en Logroño le dijo a los del Ayuntamiento “Me podríais haber puesto mejor un piso”; me habló de su gata que cree ser un perro, y me explicó por qué le agradaba tanto presentarse plantándoles dos besos en las mejillas a las bellas chicas de prensa del Festival de Málaga: ”Es que con Franco no se podía hacer. Fíjate que las parejas se iban todas las tardes a las estaciones de tren para abrazarse y besarse. Si lo hacían en la calle, los policías les separaban pero, en las estaciones, como creían que estaban despidiéndose para mucho tiempo…”.

Entonces, con casi 75 años, ya decía estar “en esa edad en la que se vive más de la nostalgia que de la esperanza”. Pero no tenía motivos para disfrutar ni de lo primero (”Me produce repugnancia”) ni de lo segundo (”Cuando desayuno me siento en el mejor de los mundos. Lo malo empieza cuando leo el periódico”). Era un hombre, como sus películas, consciente de las torceduras de la existencia, llámense burocracia, injusticia, estupidez, servilismo, pero que no sucumbía al panfleto, ni siquiera a la denuncia (¿quién usa las palabras ‘comprometido’ o ’social’ al referirse a su cine?); prefería, como pequeña venganza más efectiva, revelar los ridículos de tales cuestiones, basculando entre la sorna y, directamente (’El verdugo’), la angustia existencial en minúsculas. Le doy las gracias.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Marzo 28th, 2008 |No Comments »

XAVIER BERMÚDEZ Y EL OLVIDO DE LOS MALOS ROLLOS

leon-y-olvido.jpg

Creo que no se ha hecho mucho hincapié en uno de los recovecos informativos de la ya inminente undécima edición del Festival de Málaga Cine Español. Xavier Bermúdez protagonizó un desagradable episodio de la ya nutrida intrahistoria del certamen (once años dan para muchas peripecias, buenas y no tanto): gracias a su interesante pero finalmente fallida ‘León y Olvido’ (en la foto) logró un premio especial, con una cierta cantidad de dinero anexa. Pues bien, al año siguiente de hacerse con la estatuilla, el señor Bermúdez nos contó a bastantes periodistas telefónicamente que estaba dispuesto a iniciar una andanada de iniciativas de protesta (no sé si incluyendo la vía judicial) ya que, afirmó, no había percibido ni un solo billete de los prometidos. Minutos después nos enteramos de que en la letra (no tan) pequeña del galardón figuraba que para hacer efectivo el cobro de los euros la película tenía que estrenarse comercialmente dentro del año fiscal en que se otorgó el galardón, un requisito que, ay, al parecer no había cumplido ‘León y Olvido’ (quizás se hubiera proyectado en algún cine de Ameixenda, pero eso no vale, pillines); vamos, que el hombre no tenía razón. La cosa se ponía fea, desagradable y calentita, con palabras más altas y otras más altas todavía, así que mejor fue decir “adiós, muy buenas” a una historia sin historia. Unos años después de aquel incidente, resulta que Xavier Bermúdez regresa a la Sección Oficial con ‘Rafael’. A eso le llamo yo ‘fair play’.

Published in:General |on Marzo 28th, 2008 |No Comments »

ROLL MÁGICO

No sé cómo pero llega a mis ojos este artículo, que incluye una referencia a un grupo malagueño muy querido por mí, Roll Mágico. Uno de sus componentes fue conserje de la plaza donde vivía, cuando yo, calculo, tenía unos 14 años. Escuchimizado, gafas, bigotito, pinta de estar permanentemente desubicado. Una vez nos vio a nuestros amigos y a mí hojeando unas revistas ‘Heavy Rock’ (una mañana encontramos un montonazo de ellas tiradas en un banco del barrio; un ejercicio de apostasía metalera que me llenó de inquietud y confusión: alguien había abdicado de una pasión, y yo estaba dispuesto a aprovecharme de ello); el hombre se nos acercó y, no recuerdo exactamente cómo, entablamos una conversación sobre rock.

Al día siguiente nos trajo un single, vinilo por supuesto, de su grupo. Examinamos la portada, con un Rolls Royce volador en un cielo que parecía dibujado a cuatro manos por el diseñador de producción de ‘Grease’ y el del ‘El mago de Oz’; al dorso, en los créditos, los títulos de las dos canciones, ‘Siglo veinte’ y ‘El amante duro’ (a esa edad sumar ‘duro’ a ‘amante’ me resultó más repugnante que sexy; quizás ahora también me lo siga pareciendo) y algo revelador, extraordinario para mí: ¡Aquello había sido grabado años antes casi al lado de mi casa! Me sentía como el científico que descubrió el primer agujero negro.

Pinchamos el disco. La música no me hizo demasiada gracia: rock durillo, filosetentero y demasiado de calle, chupa y jeans para mi gusto. La aguja se quedó pillada: la incesante repetición transformaba la voz cantando el estribillo “El amante duro” en “Dame veinte duros”. Nos reímos. Uno de los colegas experimentó con el vinilo a 45 revoluciones, dice que molaba bastante más. Yo pensaba en aquel señor delgadísimo, con permanente cara de despiste, imaginándose como un amante duro. Por cierto, abandonó la consejería de mi plaza a la semana. Nos dio tiempo a devolverle el single pero no a despedirnos. Vino y se fue como un sueño.

Published in:General |on Marzo 20th, 2008 |No Comments »

ALFOMBRA ROJA PARA TODOS

Han anunciado ya los contenidos definitivos del Festival de Málaga y empieza el carrusel de siempre. El otro día frente a la puerta del periódico escucho (sí, está feo, pero qué se le va a hacer) la conversación vía móvil de una chica, quien, al parecer, se afanaba por conseguir una entrada para alguna de las galas (uf, como Raphael, odio terriblemente esa palabreja que remite a cosas tan cutres); cazo al éter frases como “¿Éstos que se creen? El festival es de los malagueños y si no podemos ni siquiera poder ir a la gala de inauguración…” y, el clásico, “Ya hablaré yo con alguien que conozco del Festival”. Es el efecto ‘peligroso’ de la alfombra roja: todos exigimos una porción.

Published in:General |on Marzo 13th, 2008 |No Comments »

NOSTALGIA ‘COOL’

lou-reed-berlin.jpg


Publicábamos el otro día que Lou Reed va a actuar para los malagueños dentro de la agenda veraniega de conciertos del Teatro Cervantes, El Terral. Pero que nadie se espere un repertorio usual (nuevos temas más ‘greatest hits’), porque el tipo a lo que viene es a interpretar en directo una de sus obras mejor consideradas, ‘Berlín’ (dicen que es uno de los discos más al límite y miserables de la historia; a mí me parece Queen en prozac). Es la nueva moda de la posmodernidad: grupos o solistas de renombres que revisitan una pieza de su discografía en un concierto monográfico. Ya lo han hecho Sonic Youth, Public Enemy, Low, The Stooges, Dinosaur Jr…

No es algo nuevo para Reed, quien ya repescó en un recital su ‘Magic and loss’, pero el asunto está en boga gracias a Barry Hogan, organizador del festival All Tomorrow’s Parties (el título de una canción de la Velvet: donde las dan las toman), quien desde hace unos años, y bajo el anagrama ‘Don’t look back’ (’No mires atrás’), invita a bandas de prestigio a recuperar sobre las tablas su obra plastificada más o menos definitiva.

¿Por qué un concierto de Karina, nutrido, claro, exclusivamente por canciones que por edad ya tienen arrugas y podrían haberse divorciado de otras canciones, es tildado de nostálgico por la ‘intelligentsia’ y los artefactos pergeñados por Hogan y asociados no? Porque como en todo asunto posmoderno aquí hay un concepto, aunque a mí me parece errado. Primero, si se trata, como argumenta el de ATP, de reivindicar el álbum frente al ’shuffle’ del iPod, es una toma de postura inexacta: el disco como tal fue creado para el disfrute doméstico, como repertorio más allá del sudor y los botes del ‘live’ y que uno hacía suyo en la intimidad de su espacio. Segundo, leo en un foro: “Ir a un concierto de ‘Don’t look back’ es como ir ver un partido de fútbol sabiendo el resultado”. No estoy del todo de acuerdo con la metáfora (en la manifestación artística no se puede hablar de resultados ’strictu senso’), pero sí creo que saber exactamente el contenido y orden de los temas de un recital acaba por devaluar el verdadero valor del directo: que una de las canciones de tu vida te asalte por sorpresa y saltes, llores o rías. Y tercero: supongo que en cada ocasión será diferente, que habrá bandas con presente y futuro relevantes que se embarquen en este ejercicio de arqueología, pero con estos conciertos la mayoría de grupos le dan una pátina ‘guay’ a su certificado de defunción creativa (y ver a un cadáver viviente tocando no es nada agradable). En fin, que la nostalgia ya no es lo que era.

Published in:General |on Marzo 13th, 2008 |No Comments »

CHARLANDO CON JOHN CALE

john-cale.jpg

‘Circus live’ es la última referencia discográfica del galés John Cale. Fresco tras cuajar un díptico en estudio realmente estimulante (el formado por ‘HoboSapiens’ y ‘Black acetate’), en el álbum, un directo, repasa y reinterpreta su serpenteante carrera. Sin ira, pero también sin nostalgia. Este miércoles, en el Teatro Cervantes.

-Obviamente, hay muchos álbumes clave en su obra pero parece que ninguno es del todo definitivo ni definitorio. Me da la sensación de que ha concebido su trayectoria como una especie de ‘work in progress’. ¿Es la prueba de ello ´Circus Live´?
-Absolutamente. ‘Circus Live’ es el viaje de una noche sobre el escenario con mi banda actual y el repertorio cambia cada vez que lo interpretamos; incluso las canciones más antiguas se transforman en cada actuación porque siempre deben tener la emoción del momento en que son tocadas.

-Esa cualidad esquiva de su música le ha convertido en un ‘outsider’, incluso en mundos de ‘outsiders’, alguien que está en el momento y lugar adecuados pero siempre con un pie fuera. ¿Es por miedo a que al abrazar una estética o movimiento determinados éstos le terminen absorbiendo?
-No, no proviene de una actitud calculada. Mi impaciencia me obliga a tirar siempre hacia adelante. Si mi música ha dado en el acorde adecuado de ciertos movimientos ha sido puramente por coincidencia.

-Una de las facetas más interesantes de su trabajo es la de productor; usted produjo el histórico ‘Horses’, de Patti Smith, quien actuará en el Cervantes pocos días después que usted. ¿Se sentaría en el sillón del productor para algún artista o banda actuales?
-Por supuesto. Me lo piden muy a menudo, pero la verdad es que no tengo tiempo porque disfruto demasiado grabando y de gira con mi banda. Aunque hay muchísimos grupos jóvenes y llenos de energía por todo Myspace, Youtube… ¡Tienen un talento crudo interesantísimo!

-Sin embargo, a excepción de los superproductores del hip hop, parece que la figura del productor está algo en declive y que la ética del ‘hazlo tú mismo’ está ahora en pleno apogeo y cada vez más bandas se autograban en sus propios estudios de dormitorio.
-No sé si la figura del productor está realmente muerta. Lo cierto es que ahora mismo los valores y criterios de producción o suben como un cohete al mismísimo tope o caen en picado hasta el fondo; el medio parece ser el lugar para que el ‘hazlo tú mismo’ tenga su mayor impacto.

-Ya que investiga tanto en las redes socio-musicales de internet, podría darnos algunos nombres de la actualidad que suenen en su ipod.
-Descargo constantemente canciones y discos a mi ipod… Y, sí, ¡siempre pago! Últimamente he estado bastante en el estudio de grabación así que no he prestado mucha atención a la música de otros; eso sí, en la última semana he puesto muchísimo a British Sea Power, The Knux y una canción titulada ‘Buzzin’, de Shwazey.

-¿Se habla más ahora de canciones que de álbumes?
-A mí me gusta grabar álbumes porque me permite crear y aunar capas de significados pero manteniendo el sentido individual de cada componente. Sin embargo, el verdadero compromiso siempre viene de las actuaciones, del directo. Si no tienes un público que puedas ver y sentir, entonces no tienes ninguna relación musical que valga la pena.

-Esperemos que interprete ‘Pablo Picasso’, la particular versión que hizo de Jonathan Richman. ¿Algún interés en la obra del autor del ‘Guernica’?
-Pablo Picasso siempre me ha inspirado y motivado. ¡Ojalá tuviera un rendimiento y una potencia artísticas tan feroces como las suyas!

-Conscientemente no le he preguntado nada acerca de Lou Reed o Velvet Underground. Me imagino que llegó al hartazgo respecto a esas cuestiones hace ya tiempo…
-¡Oh, sí!

Published in:General |on Marzo 5th, 2008 |No Comments »

POWER POP PARA GENTE SENTADA

teenage.jpg

Vayan por delante dos cosas: primero, que la programación del Cervantes, saludablemente en busca de citas exclusivas, es encomiable y con gancho; segundo, que en absoluto concibo un teatro como un templo sólo dedicado a las mal llamadas músicas cultas o todas aquellas interpretadas por gente que no va en ‘converse’. Sin embargo, lo de Teenage Funclub en el Cervantes no estuvo del todo bien, y en parte por el contexto: ¿un concierto de power pop con todo el público sentado en sus butacas? Parecíamos 1.000 personas viendo el recital pero en DVD.

El recinto no ayudó al grupo: sin el sudor ni el movimiento, al espectador no le quedó más remedio que cerciorarse de lo esquelético de sus composiciones (el ‘raca-raca’ como único argumento instrumental; si nos pusiéramos crueles podríamos decir que Love, Blake, MacDonald y MacGinley han hecho toda una carrera a base de ‘September gurls’, de Big Star) y la falta de pericia en la ejecución (no es por ir de exquisitos, pero hubo unos desajustes calamitosos, por ejemplo en ‘I need directions’, quizás inadvertidos en el bullicio de una sala). Vamos, que el Teatro Cervantes se les quedó grande a Teenage Fanclub, quizás como también su fama (¿por qué ellos son santones del power pop y nadie presta atención a, por ejemplo, el simpar Jason Falkner?). Eso sí, uno nunca se cansa de escuchar modestos hits de la talla de ‘Sparky’s dream’ ni de contagiarse del entusiasmo campechano de Norman Blake.

Published in:General |on Marzo 2nd, 2008 |No Comments »