Archive for Febrero, 2008

REÍRNOS DE TODO

elgato.jpg

No soporto Eurovisión. Ni siquiera le encuentro el encanto ‘kitsch’, ese dictado de lo cool que reivindica el encanto de las cosas según su estrafalaria condición (¿nos daremos cuenta alguna vez de que la revalorización de lo cutre simplemente por ser cutre es tan despectivo como su rechazo?). Pero el invento que han pergeñado esta convocatoria los de MySpace y TVE para elegir a nuestro representante resulta hediondo y revelador. Será que la mayoría de las veces, nuestra realidad apesta.

Salvo excepciones (que tampoco es que sean honrosas: mucho aspirante a triunfito que sólo sabe rimar ‘pasión’ con ‘corazón’), los primeros puestos del ránking están ocupados por auténticas chorradas con mayor o menor gracia (a mí no me hacen ninguna: sí, ha vuelto Scrooge), frikis de la vertiente Pozí. Así nos van las cosas en la cultura de la ocurrencia y la anécdota, de los chistecitos reenviados ad infinitum entre compañeros de oficina y las caídas de culo de los bebés en YouTube con 10.000 visitas en una hora. Parece que ya sólo valemos para reírnos de todo: los programas de TV que se inventan un reggaeton destartalado para colar una carcajada (y ganar audiencia), los tipos raros sin asomo de vergüenza, los que se ríen de ellos y les votan para reírse de Eurovisión… Y, por encima de todo y todos, los que más se ríen, los responsables de MySpace y TVE, al compás de sus manos frotándose con cada voto computado (pronto nos requerirán para los comicios por SMS).

En la recomendable ‘Confesiones de una mente peligrosa’, el productor de un show precursor de ‘El semáforo’ reflexionaba allá por los años sesenta: “Jamás pude imaginar que tantas personas quisieran hacer el ridículo”. Entonces, el entertainment, el brazo silencioso del capitalismo (perdón, ahora lo llamamos sistema), no había asomado demasiado su cabeza; ahora es nuestra anestesia letal. Ni tampoco pudo imaginarse la cantidad de gente dispuesta a carcajearse de los demás: ¿Saben que los medidores de audiencia ya tipifican en sus estadísticas a los televidentes llamados “irónicos”, los que, por ejemplo, ven las galas de Miss España para mofarse de las más feíllas o las galas de ‘Operación Triunfo’ para contabilizar los gallos y desafines? Ya nada vale si no podemos reírnos de ello.

En la imagen, Antonio El Gato, el líder del ránking descalificado por la burocracia ‘online’.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Febrero 27th, 2008 |No Comments »

RICHARD HAWLEY: OLDIES NO, GOLDIES SÍ

hawley.jpg

“Do you like rockabilly? [¿Os gusta el rockabilly?]”, preguntó efervescente Richard Hawley a pocos instantes de atacar ‘Serious’ El público acogió la oferta (¿reto?) con un “Yeah” que sonó entrado ya el compás contagiosamente trotón del tema. En el patio de butacas del Teatro Cervantes no sobresalía ningún tupé y sí brillaban bastantes gafas de pasta. No, aquello no era un recital de la Rockin’ Race Jamboree, el saludable encuentro anual torremolinense de viejas glorias del rock con roll y sus escrupulosos herederos, porque tampoco Hawley es Chris Isaak [o inserte el nombre de su formalista preferido].

Charlé con el de Sheffield hará unos 7 años, cuando empezaba a convencerse de que las canciones a su nombre podrían interesar y de que su futuro no pasaba simplemente por ser la sombra de Pulp o sesionero en trabajos alimenticios para Robbie Williams o All Saints. Me comentó que el bar (muy cutre) en que está sentado en la portada de su debut, ‘Late night final’, era al que siempre acudía de niño en sus paseos con su padre (también músico, como su abuelo), antes o después de perderse entre vinilos, especialmente de Gene Vincent. Sirva esto para asegurar que la música de Richard Hawley es nostálgica, que no retro, y que abraza una esencia nacida en EEUU pero que admite padres adoptivos siempre que éstos garanticen mimo (cayó en los bises ‘Lonesome town’, de Ricky Nelson: impagable). Por esa interiorización que hace propio lo que podría parecer ajeno con pasmosa naturalidad, la garganta del ex Longpigs paladea un barítono ‘oldies’ tan Darin o Nelson como McCulloch (Echo & The Bunnymen) o Hannon (Divine Comedy), y uno acepta espontáneamente sus versos, sencillos, directos, cero irónicos (en sus canciones sus personajes, ¿él?, se refieren a sus mujeres como “my true love”) pero nada ñoños.

Anoche, el último concierto de la gira de ‘Lady’s bridge’, me enrojeció los ojos con la elegía a su padre (’Lady Solitude’) y me transportó al eterno y soñado baile de fin de curso con ‘Tonight the street are ours’). Sólido y carismático como siempre (en su currículum de directo no hay tacha: profesionalidad, una palabra que ahora parece despectiva), Richard Hawley, arropado por una banda de matemática seguridad (¡y qué colección de Fenders y Gretschs!), no paró de soltar perlas sin afectación, de deslumbre en mayúsculas minúsculas. Sólo un pero: ese ‘Oh my love’ ramplón y de fácil crepitar.

Published in:General |on Febrero 25th, 2008 |No Comments »

ALTA DEFINICIÓN

video2000.jpg

Uno de mis amigos tenía un Vídeo 2000. En esos años juveniles, en que la vida parece que va en ‘fast forward’, éramos tres chavales más o menos allegados: el citado, uno que poseía un VHS y yo, el Beta. Todos sabemos la historia: fundamentalmente la gran cantidad de pelis porno editadas en VHS, infinitamente superior al stock X del Beta, y otros factores de mercadotecnia hicieron que la mayoría le diera la espalda al Beta, mi Beta, cuando era un magnetoscopio claramente más fiable y duradero. Así que, de golpe y porrazo, yo me convertí en el tipo raro que tenía un aparato sin futuro; por no hablar, de mi amigo del V2000, que al poco se convirtió en una especie de leyenda en el barrio: “He oído que hay alguien en la zona que tiene un 2000…”. La tecnología es cruel.

Tres cuartos de lo mismo sucederá ahora después de que haya quedado zanjada la batalla de la alta definición: el HD-DVD ha caído miserablemente derrotado por el Blu-ray; o sea, la todopoderosa Sony ha tumbado a la no tan superheroica Toshiba. Así que los hasta ayer orgullosos propietarios de un HD-DVD quedarán no rezagados en la carrera del ‘home cinema’ sino directamente en un pozo sin fondo, en un ´stand by´ a perpetuidad. O no tanto. La diferencia entre esta guerra y la de los 80 es que a unos cuantos millones de personas nos importa un carajo: internet y su clandestinidad permite al navegante que se haga su propia cinemateca, su propia sala de proyección, una autonomía tal que, en este caso, lo que decidan en sus despachos unos japoneses encorbatados nos influye relativamente. Ya nada, ni siquiera estos conflictos tecnológico-empresariales, son tan épicos como los de hace años, han pasado de ser finales de Champions a partidas de canicas.

Por cierto, mis padres acabaron pasando por el aro y se compraron un VHS. El aparato a mí me daba bastante rabia al principio, pero se me pasó el primero de los muchos días que acompañé a mi madre al videoclub de la plaza; jamás se me olvidará su cara de pilla cuando dijo un pretendidamente inocente “¿Y no tienes más películas que las de las estanterías?”, a lo que el dependiente sacó un completísimo libro con carátulas fotocopiadas. Eran películas pirata, igualitas que los screeners que hoy pululan por mulas y similares. Qué poco cambian las cosas. Mi madre alquiló ‘Rambo’.

En la imagen, el legendario Vídeo 2000. Sí, existió.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Febrero 24th, 2008 |No Comments »

DAY-LEWIS, EN EL POZO DEL ‘MYSTIQUE’

day-lewis.jpg

A mi entender, hay dos grandes grupos de actores, los de carisma y los de intensidad. Daniel Day-Lewis pertenece claramente a la segunda parcela: un tipo que espacia sus trabajos, que aparentemente ahonda en sus roles para interiorizarlos… y que, frecuentemente, termina pareciendo que sólo encarna a borrachos, tal es el manierismo y la desbordada energía con que ejecuta sus papeles. Lo mismo le ocurre en ‘Pozos de ambición’, absurda traducción para el precioso y certero ‘There will be blood’ original. Seguramente le den el Oscar por su Daniel Plainview pero, la verdad, observar la escena final del filme de Paul Thomas Anderson mueve a la carcajada: grandguiñolesco, afectado, increíble (en el sentido literal de la palabra). Una prueba más del daño que la mayoría de veces hace a los artistas eso que se dio en llamar ‘mystique’. ¿Y la película? Admirable en lo puramente fílmico, pero demasiado circunspecta y vaga en gratificaciones emocionales.

Published in:General |on Febrero 21st, 2008 |No Comments »

INDY ES LA RELIQUIA

indiana.jpg

Da penilla ver el esperadísimo trailer de ‘Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal’. Dos cuestiones: primero: la verdad es que no sé qué reliquia busca en esta ocasión el sexagenario Harrison Ford más que la antigualla que ve cuando se pone delante de un espejo (quizás Spielberg y Lucas hayan planteado una vuelta de tuerca kafkiana y sea el propio Indy la calavera de cristal); segundo: ¿Estará el tal reino de cristal en una playa de Benidorm?

Published in:General |on Febrero 17th, 2008 |2 Comments »

NATALIE COLE VS AMY WINEHOUSE

winehouse.jpg

“Es una bofetada en la cara a los artistas que trabajan muy duro que le den los premios a alguien que obviamente no llega a comprender lo que tiene”, consideró Natalie Cole, que puede decir que sabe de qué está hablando”. Lo dice Natalie Cole refiriéndose a los cinco Grammy conseguidos por la tan talentosa como errática Amy Winehouse. ¿Por qué los ex adictos (aunque en su música no se note, de tan aséptica y limpita que es, la Cole se metió de todo en una época de su vida) terminan convirtiéndose en predicadores y modelos de conducta? ¿Debería importarle a alguien más que a su familia y sus amigos que Winehouse sea un desastre vital? ¿Ha quedado en la historia Billie Holliday como una voz sublime, incomparable, o como una yonqui? ¿Deberían devolver todos sus premios The Rolling Stones? ¿Tienen que hacerse control antidoping los artistas? Ah, por cierto, Natalie Cole se hizo famosa al publicar dos discos de ‘duetos’ con un difunto, su padre. En fin…

Published in:General |on Febrero 12th, 2008 |1 Comment »

FRESNADILLO, ¿UNA PROMESA DEL CINE ESPAÑOL?

fresnadillo.png

Reconforta saber que no soy el único en pensar que el destinatario del primer Premio Eloy de la Iglesia, el realizador canario Juan Carlos Fresnadillo (más su productor, López Lavigne), resulta desafortunado e inadecuado. No por la calidad del reconocido (un realizador más que solvente, de raza) sino por el hecho de que el galardón nació para destacar a los talentos pujantes, que empiezan a sobresalir; el señor Fresnadillo se encuentra ahora mismo en Los Ángeles preparando un filme producido por Steven Spielberg (después de haber optado al Oscar por su cortometraje ‘Esposado’, creado un cierto culto en torno a su debut en la larga distancia, ‘Intacto’, y haber apaciguado a la crítica y reventado las taquillas de medio mundo con ‘28 semanas después’), así que… Otra maniobra para acercar al certamen, lógicamente deseoso de notoriedad, caras más o menos populares con flashes incorporados, operación que en muchas ocasiones desvirtúa los nobles conceptos y propósitos en que se apoya.

[en la imagen, Fresnadillo con otra ‘promesa’ del cine británico, el director Danny Boyle, en la premiere de ‘28 semanas después’]

Published in:General |on Febrero 10th, 2008 |No Comments »

‘30 DÍAS DE OSCURIDAD’

30-dias.png

Al reseñar ‘30 días de oscuridad’, un crítico del ‘Kansas City Star’ opina: “Ve a ver la película por los vampiros, que al menos son visualmente interesantes; los humanos son tan aburridos que no podía esperar más tiempo a que murieran”. O sea, que el filme de David Slade (basado en la novela gráfica de Niles y Templesmith) es una buena y eficaz rodaja de celuloide fantástico-terrorífico, ya que, en mi opinión, el objetivo de fondo del género es justamente eso: mostrarnos los elementos irracionales que irrumpen en la economía del universo (Marcel Schreider dixit) y que, por tanto, nos fascinan por su condición extraordinaria; por ello, los verdaderos clásicos de esta subespecie fílmica consiguen que nos importe un verdadero carajo el destino de los protagonistas humanos, los sufridores, y que, incluso, les (nos) veamos como los seres tan tontos y ordinarios que a veces, para nuestro desahogo y comodidad, fingimos no ser. En fin, demasiada reflexión respecto a un (¿sólo?) estimulante y honesto filme palomitero como ‘30 días de oscuridad’, que, bravo, consigue que de las dos muertes clave de un filme, una entre el clan de no muertos y otra en el de los vivitos y coleando, la del vampiro sea más sentida.

Published in:Cine, música, etc. |on Febrero 7th, 2008 |3 Comments »

A PROPÓSITO DE LOS GOYA

landa.jpg

Como ya es tradición, apuntes a vuela pluma respecto a los premios Goya:

Primero. ninguna de nuestras actrices, salvo las excepciones de Blanca Portillo y Maribel Verdú, portaban en sus cuerpos creaciones de diseñadores españoles. Y luego Ángeles González-Sinde, la presidenta de la Academia, durante su tradicional discurso de todas las galas, nos creaba la necesidad de ir a ver películas nacionales. La cosa resulta, elijan, paradójica o hipócrita.

Segundo. Al un poco rancio Jaime Rosales, con los tres Goya en sus manos por ‘La soledad’, se le llenaba la boca al hablar de la “radicalidad” de su película, una muestra, dice, de “cine de autor”. No es que esto sea un “dime de lo que presumes…” (el filme es la mar de interesante) pero siempre me pareció impúdico que alguien hablara de sí mismo y sus creaciones utilizando expresiones “no es para todos los gustos”; por no profundizar en lo raro que es que alguien diga que su propia película es “extraña”.

Tercero. Alberto San Juan pide la disolución de la Conferencia Episcopal. Pues muy bien, que recoja firmas o funde un partido anticlerical, pero el, afortunadamente cada vez más en desuso, “ponga aquí su protesta” de los Goya sigue cayendo en lo desubicado. Claro que si los obispos han pedido el voto de castigo en algo similar una homilía… Qué país.

Cuarto. Si Corbacho ha de recurrir al falso doblaje de las películas como recurso humorístico… (vale para gamberradas en youtube). Incluso siendo un espectáculo televisivo, los Oscar, no sé cómo narices lo harán, terminan siendo puro cine (rollo pero rollo en scope); con recursos tan ‘informales’ como el citado los Goya jamás llegarán ni a las 365 líneas de la pantalla.

(como pueden comprobar por la foto, Alfredo Landa no fue el único que estuvo espesito en la gala)