Archive for Diciembre, 2007

EL ‘INRI’ DE NATASHA KAMPUSCH

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Ya lo escribí una vez aquí (no sé si es más lamentable autocitarse o repetirse): dejamos de sentir cierta simpatía por los que consideramos ‘víctimas’ cuando éstos abandonan el rol de objetos pasivos de un sufrimiento injusto y se convierten en agentes activos de su propia vida tras un proceso de autoafirmación sensacional o sensacionalista. En febrero, Natasha Kampusch, la joven austriaca secuestrada durante ocho años, tendrá su propio talk show en un canal privado. Para ilustrar la noticia, mi televisor repite machaconamente, con recochineo evidente, unas imágenes de la señorita con el noviete que se ha echado de fin de semana paneuropeo. Realmente creo que si Ana Frank hubiera sobrevivido nos habría dado rabia.

“Ésta es una foto de mí y de cómo me gustaría verme todo el tiempo. Así quizás tendría todavía una oportunidad de ir a Hollywood”. No lo escribió la Kampusch, no, sino la hoy casi beatificada Frank en uno de sus diarios. Que hoy no sobrevolemos su figura y trayectoria con la maléfica sospecha con la que abordamos las de víctimas actuales puede ser por: o la actual ironización de nuestra sociedad, que ha convertido la buena fe en síntoma casi de falta de inteligencia, o la exigencia de sufrir que les imponemos a las personas torturadas de una u otra forma. Algo de las dos hipótesis habrá, supongo, pero me decanto por la segunda.

En uno de los últimos episodios de la magnífica serie ‘Carnivale’, un joven mesías prepara el sacrificio de su propia vida para salvar a una mujer; al oír aquellos planes kamikazes, su propio Pepito Grillo le dice: “Cuando le dijeron a Cristo que bajara de la cruz, debería haberlo hecho y haberles escupido en los ojos… Porque cuando se trata de la vida la muerte es la parte fácil”. En situaciones negras y tormentosas sólo el sufrimiento trae la legitimación: si eres soldado y vuelves de una guerra con rasguños, reconocimiento moderado; si vuelves con un miembro de menos, condecoración; si te toca el ‘game over’, medalla inmediata y funeral de estado. Para mí, el sentido de la vida es vivirla, así que me alegra que Natasha Kampusch busque euros y felicidad aprovechando los medios a su alcance. Ni me acercaré a un metro a su talk show, pero es agradable ver cómo alguien baja de la cruz que no pidió.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Diciembre 12th, 2007 |2 Comments »

CALENDARIOS DE DESPELOTE

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De todas las palabras que más odio en el mundo, sin duda, ‘entrañable’ es la que más hace gritar de dolor el teclado en que escribo. No se me ocurre mejor ejemplo del asunto que el anuncio aquel de Werther’s Original, unos caramelos que están muy malos, en que el vejete le daba una cosa de ésas a su nieto y los dos se quedaban sonriendo, imagen algo virada en sepia horrendamente congelada poco menos de un segundo. Pues bien, a rebufo de esa tontería de película titulada ‘The Full Monty’ resulta que de unos años a esta parte el paradigma de lo entrañable en estas fechas navideñas son los calendarios de desnudos gremiales (bomberos, jubilados, futbolistas… la lista es dolorosamente eterna; por cierto, ninguno es un integral, que una cosa es hacerse el simpático y otra hacer el guarro) lanzados para ganar un dinerillo siempre con vistas a lograr un objetivo social pequeñito, así en plan para la comunidad (expresión yanqui terrible): generalmente, un centro de barrio de ésos que al final quedan para que los mayores se echen un dominó. Recuerdo que una vez hasta unos veteranos conductores de autobús en huelga amenazaron con posar sin ropa para que los de la empresa oyeran sus reivindicaciones, algo que como poco aterra (da miedo cuando alguien utiliza su belleza para medrar, pero cuando recurre a su antiestética ya es de pavor total).

El caso es que, en realidad, a mí sí me gustaría ver dos almanaques de sendos gremios: uno de strippers (en que salieran vestidos, claro) y otro de mecánicos (los profesionales que siempre han engalanado sus talleres con posters de desnudeces… voilà, ha nacido el metacalendario). Pero hasta que llegue ese día… Los últimos que hicieron algo así y de los que yo quise enterarme fueron unos estudiantes de Química de la Universidad de Oviedo, que posaron en bolas para costearse el viaje de fin de carrera. Y, la verdad, la cosa terminó en la indecencia habitual: no por ver los culetes caídos o las semilorzas sino por leer en la prensa local “el fin justifica los cueros” (ja ja ja… qué agudo) o “un desnudo con química” (hay que trabajarlo más; lo mismo va para el que tituló “fuego en el cuerpo” la noticia sobre el almanaque de los bomberos de bilbao) y verles en los telediarios de fin de semana, los que hablan del tiempo que hace ese día (¿para qué?), cuentan historias humanas y, si sobran veinte segundos, meten imágenes de un festival étnico cualquiera.

Quedan muchos despelotes entrañables por sufrir ahora que el 2007 empieza a quedarse sin hojas. Reinas de las fiestas locales que posan a lo sexy para un fotógrafo de tienda de barrio, señoras y señores que buscan excusas para demostrarse que aún están para locos trotes… Dios, por favor, que empiece el 2008 ya mismo.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Diciembre 2nd, 2007 |No Comments »