Archive for Noviembre, 2007

LA BRASA GLOBAL

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Cuando dos personas no tienen nada realmente de qué hablar y el contexto fuerza la conversación, lo meteorológico (consecuencia directa de lo climático) es la clave, llueva, truene, nieve o abochorne. Menuda brasa y calentamiento global del cerebelo… Pues bien, imaginen que nos encontramos en un elevador, hablemos de estos asuntos.

Primero. No dejo de ver en la televisión spots de coches que tienen en las supuestas bondades ecológicas su principal motor; no hay campañas sobre la necesidad de los carriles bici o del transporte bípedo. O sea, debemos dejar de emitir dióxido de carbono, pero nunca de consumir. Y es que el capitalismo, el verdadero petróleo de nuestra sociedad, es la mejor bacteria, la que aprende a sobrevivir en en el contexto más hostil.

Segundo. En un reciente debate sobre el calentamiento global escuché varias veces el verbo ‘creer’ antes de la expresión ‘cambio climático’ (”Yo creo en el cambio climático”), como si el asunto fuera equivalente a un avistamiento de ovnis o las caras de Belmez. En sus ‘Nueve mentiras sobre el calentamiento’, Ray Evans escribe: “El ecologismo es una especie de creencia religiosa que promueve un sentido de superioridad moral en el correligionario”. ¿Nos encontramos ante un nuevo estándar moral, ’sine qua non’ de lo correcto para ser un ciudadano responsable?

Tercero. En tiempos desideologizados, la ecología se conforma como la gran idea; en tiempos sin enemigos ideológicos, el calentamiento global es el adversario (uno no humano o ideológico por primera vez en la historia de la humanidad) a batir. El presidente del Congreso, Manuel Marín, se dedicará a la lucha contra el cambio climático, no sin antes mostrar sus reticencias y desinterés sobre el estado de las cosas en la política actual. No es el primer responsable de altura (yo les llamo ‘polítecos’) que toma una decisión similar en términos semejantes , que, curioso, son muy parecidos a las de muchas afiliaciones a grupos mixtos o a las tan en boga formaciones políticas de cariz ciudadano.

Cuarto. Hemos aceptado que el cambio climático es irreversible, ¿no ha podido serlo desde el principio de los tiempos? ¿Nos lleva el antropocentrismo a pensar que podremos aplacar a la Tierra, conseguir lo que no pudieron los dinosaurios con las glaciaciones? Al fin y al cabo, podemos hacer prospecciones climáticas a 200 años vista, pero cuando llueve no queda más remedio que recurrir al rudimentario paraguas.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Noviembre 22nd, 2007 |No Comments »

PERIODISMO DEL CORAZÓN

En el día a día del periodismo también hay espacio para historias hermosas pero generalmente impublicables. Quiero referirles aquí la última (eso sí, sin nombres, apellidos, ni siquiera iniciales). Rueda de prensa con un cineasta; los presentes: el suso(no)dicho director y dos reporteras. Una de las informadoras coloca su grabadora frente al realizador (la otra se conforma con tomar notas); media hora después, más o menos, termina la cosa. Una vez en la redacción, la periodista de la grabadora está transcribiendo la disertación del cineasta (créanme, lo más cansino de la profesión, similar a andar de espaldas hacia atrás) cuando, de repente, escucha la voz bajita de aquel hombre: “¿Quieres cenar conmigo esta noche?”.

Published in:General |on Noviembre 18th, 2007 |1 Comment »

TITÁNICAS

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Con la muerte de la nonagenaria Barbara Dainton ya sólo queda coleando una superviviente del Titanic, Millvina Dean. No hay apenas fotos de la señora fallecida ni tampoco demasiada información sobre su existencia post-naufragio (entonces sólo tenía 10 meses); en todos los obituarios en prensa se resalta su alergia por los historiadores y fans del barco ‘on the rocks’ (los hay: www.encyclopedia-titanica.org), y la verdad es que la entiendo: ‘googleen’ su nombre y una de las primeras referencias que encontrarán es la de un tal Darren subastando privadamente un póster del Titanic firmado por uno de los que salió de una pieza del desastre: “¿Hay todavía supervivientes vivos? ¿Valdrá mucho dinero ese póster?”.

Supongo que la señora Dainton sí sacó una lección de la deriva estruendosa de aquel viaje que marcó su vida: las bondades de desaparecer sigilosamente. De hecho, dejó dicho a sus allegados que sólo informaran de su muerte después de que se hubiera celebrado el funeral, en la Catedral de Truro. Resulta curioso: el padre de la superviviente, que murió ahogado, tiene una lápida en el mismo templo, donde pasó su infancia como miembro del coro y en el que su hija, a la postre huérfana, terminó ganándose sus libras como guía de visitas. Esa parece que irrefrenable confluencia de destinos me hace pensar que aquella mujer, aunque niña, sí hizo absolutamente suya una de las canciones del repertorio que la orquesta del Titanic tocó hasta que el agua oxidó sus instrumentos: ‘Somewhere a voice is calling’ (’En algún lugar una voz llama’).

Ahora, Millvina Dean, que se ganó el sobrenombre de ‘el bebé del Titanic’ (tenía pocas semanas cuando se produjo la tragedia) es oficialmente la última de la lista. Al contrario que Barbara, ella siempre ha ido a convenciones de los interesados y debe de haberles firmado hasta sus cachetes; eso sí, una vez se posicionó el contra del mercado negro de artículos de la nave: “Es algo terriblemente equivocado”. O sea, que es una especie de ‘estrella mediática’ que ha viajado por medio mundo contando la verdad no sé qué, porque de mucho no se debe de acordar. “Lo he disfrutado muchísimo. En casa, en mi ciudad, no hay mucho alboroto en torno a mi persona, pero la que se lía cuando voy a otros países…”, dijo una vez. Así que me imagino que cuando fallezca (tras su último suspiro, ¿los del Titanic van al cielo o al mar?) Millvina, recibida por el resto de fallecidos durante o después del naufragio con pancartas como “¡Todos juntos al fin!”, sólo alcanzará a sentirse una más entre los caídos.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Noviembre 14th, 2007 |1 Comment »

RUFUS, ‘IN LOVE WITH BEAUTY’

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Qué auténtico lujo haber visto al grandísimo Rufus Wainwright en el Teatro Cervantes (palpitantes gracias a todos, todos los que lo hicieron posible). Ahora mismo hay buena música, incluso muy buena música, compositores interesantes, incluso algunos geniales, pero escaso material para la leyenda, para el más grande que la vida. Rufus es, quizás, la única excepción: Rufus, su verdadera esencia, no cabe en un archivo mp3.

Cierto que no está en su mejor momento en lo discográfico (’Do I disappoint you?’ inicia su más reciente álbum, ‘Release the stars’; pues sí, a mí me decepcionó: sus canciones antes eran de pellizco y escalofrío, ahora son ’simplemente’ bonitas; supongo que será el camino que separa el autodescubrimiento de la autoafirmación) y que ya no es del todo aquel ángel pecador a pecho descubierto por los arrabales del melodrama, pero este hombre sigue tomándonos tan en serio que comparte con nosotros sus porciones de vida.

Un ejemplo lo vivimos el sábado en el Cervantes. Conocida es por casi todos la turbulenta historia familiar de los Wainwright: Loudon, el padre de Rufus y también cantante, abandonó el hogar a los pocos años de nacer éste (recomiendo encarecidamente atender al progenitor, un tipo de una pieza, controvertido, de los que te hacen pensar… “Os mantenéis en contacto / Así ha quedado todo / El abrazo furtivo / el beso receloso / … ¿Para qué sirven las familias?”); nuestro señorito le dedicó un tema, el fabulosamente descarnado ‘Dinner at eight’, y una pequeña puyita anoche. Cuando presentó anoche sobre las tablas a su madre (la gran vocalista Kate McGarrigle: menudos genes), acompañante ocasional al piano, ésta comenzó a explicar que hoy vestía de negro porque… “¡Ya te gustaría a ti ser una viuda!”, le espetó su hijo. La señora y su ya crecido retoño se partieron y los que pillaron la cosa sonrieron cómplices, agradecidos por la generosidad del artista, del hombre que, sí, parte del exhibicionismo emocional pero con fines más comunicativos que egotistas. Y es que, ante todo, y aunque parezca paradójico, un contrasentido, Rufus Wainwright quiere ser leyenda pero quiere ser comprendido, amado. Como todos. “In love with beauty”, cantó en ‘I don’t know what it is’. Como todos, y en parte gracias a él.

Published in:Cine, música, etc. |on Noviembre 11th, 2007 |No Comments »

CAPITALISMO EN MARCHA

En la tele no paro de ver anuncios de coches cuyas bondades, al parecer, no son la velocidad ni la seguridad ni el confort; son vehículos que “contaminan menos” (es que ahora el ecologismo es algo políticamente correcto y moralmente reconfortante…). Pues vaya, yo creía que para no enfadar a nuestra ‘madre Tierra’ lo mejor era utilizar el transporte público o ir a patita a los sitios. Conclusión: el capitalismo es el animal que mejor se adapta a los cambiantes contextos, incluso a los supuestamente más hostiles.

Published in:General |on Noviembre 8th, 2007 |2 Comments »

AUTOR, AUTOR

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Interior. Noche. Un padre arropa a su niño en la cama. Niño: “Papá, ¿me cuentas uno de tus cuentos?”. Padre: “Pues tendré que contarte uno de esos manidos de Andersen, porque estoy de huelga, hijo”. A mí el parón de guionistas yanquis me tiene casi tan fastidiado como al pequeño insomne: ¿van a parar las emisiones de ‘Pressing Catch’? ¿Y qué será de los telediarios, se verán obligados a hablar sobre la verdad sin ’shocks’? Ya nos estamos acostumbrando a ver unas imágenes de unos señores con poca cara sindicalista y unas pancartas con lemas tan imaginativos como “Los guionistas, en huelga”. Digo yo que el ingenio cero será parte del plan (redoble de batería y platillos).

(Una parada para los anuncios). ¿Podría suceder algo así en España? Partamos de la base de que aquí los tecleadores no están amparados por ningún sindicato y que muchos que yo conozco escriben para series y programas diversos con seudónimo porque les produce una vergüenza total… (sms a elsoldeslumbra: “el mundo está lleno de autores frustrados”). A veces, el anonimato es especialmente flagrante. Me acuerdo de que una vez, momentos antes de una rueda de prensa, un compañero camarógrafo me reveló que él fue quien escribió uno de los eslóganes radiofónicos más legendarios que en Málaga se recuerdan; reproduzco el mensaje en su integridad: “Si tu problema es la soledad, busca Club Sirena en las noches de la costa. Pasa momentos inolvidables en un ambiente acogedor y sensual. En Club Sirena siempre habrá alguien que te espera. Antigua Dama. A pesar de las obras en Plaza Solymar, Club Sirena sigue abierto para ti…”. Todos nos sabemos de memoria esta pieza maestra, todos sonreímos con la polisemia de la última frase… ¡Y nadie conoce a su autor! Comparado con esto, lo de los yanquis parece vanidad.

(Último bloque). En realidad, todo esto a mí me da bastante igual: sólo veo las teletiendas y no necesitan guionistas porque todas empiezan “Soy Dexter Lewis. Y yo Mindy Ramírez. Les traemos algo revolucionario…”. Pero me atrae la idea de que no se produzca ficción durante unos meses: es como mi añorada carta de ajuste, algo que te hacía sentir que por unas horas el mundo se tomaba un respiro… O sea que el asunto no está muy catódico… (risas enlatadas por la broma extemporal diseñada para dejar buen sabor de boca; fin del programa).

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Noviembre 7th, 2007 |No Comments »

ALEGRÍA DE VIVIR… Y DISPARAR

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Nunca me fío de las personas que dicen que no les gustan ciertas películas de acción porque son una “fantasmada”; los que opinan esto me recuerdan a quienes no ‘entienden’ los musicales porque no acaban de entrar en la sucesión de escenas dialogadas y cantadas. A muchos ‘Shoot ‘em up’ les parecerá eso, una ensalada de tiros absolutamente pasada de vueltas, pero quien sepa disfrutar de este tipo de productos encontrará una de las cintas más carismáticas, divertidas y simpares de este raquítico cinematográficamente 2007 que ya se nos está yendo.

El filme de Michael Davis (una especie de versión a quemarropa de ‘Hijos de los hombres’, también con Clive Owen) guarda no pocos puntos de contacto con otra cinta de culto reciente, la estupendísima ‘Crank’ (hasta coinciden en una carcajeante pelea en el aire): escenas de acción como coreografiadas por Nureyev, diálogos chispeantes (por favor, no se obcequen en contar los “fuck you”; hay bastante más inteligencia y brillo en las réplicas de lo que parece) y, sobre todo, una especie de empuje y ánimo (el rodaje tuvo que ser un auténtico cachondeo) absolutamente contagiosos. Si ‘La Jungla de Cristal 4.0’ era como ver un dinosaurio que se ha tomado Viagra, esto es puro vigor natural.

Published in:Cine, música, etc. |on Noviembre 2nd, 2007 |1 Comment »

ANIMALES ABUELETES

Resulta que por primera vez los españoles tenemos una esperanza de vida al nacer de unos 80 años (en realidad, no acabo de tener claro el concepto: ¿es que vivir en sí mismo no es esperanza de vida?); o sea, que comparado con los alumbrados en 1995, los que salgan de sus madres ahora se supone que vivirán dos años más. Y mientras muchos se devanan los sesos pensando en qué harían con 730 días extra, escasas horas después de conocerse el estudio del Instituto Nacional de Estadística surge una noticia que lo relativiza todo: han descubierto al animal más longevo, una almeja de casi 410 años.

Se llamaba Ming. Escribo ‘llamaba’ porque cuando la encontraron estaba vivita y coleando, pero mientras determinaban su verdadera edad (al parecer, lo hacen contando las líneas de la concha, igual que se cifran los años de un árbol a partir de los anillos de un tronco: por eso yo siempre pensé que los ‘Ana quiere a Pepe’ que tallan violentamente sobre la madera los enamorados es la más gráfica expresión de morir de amor) la criatura había, qué casualidad (yo pediría responsabilidades penales, desde luego) fenecido (me pregunto yo, cómo muere un bivalvo de éstos: ¿exhala su último suspiro y cierra para siempre la concha como nosotros los ojos? Último paréntesis, lo prometo).

No hace mucho descubrieron una bacteria de, agárrense, 250 millones de años; el bichejo estaba en ’stand by’ en un cacharrito de sal, descansando tan campante y lo revivieron para estudiarlo (vaya fastidio que somos los humanos… Perdón). Mucho se habló entonces de la posibilidad real de la inmortalidad, aunque fuera exclusivamente a microescala. Cuando lo leí imaginé ilusionado que una bacteria entrara en mi cuerpo, se acomodara con tranquilidad y cuando este servidor muriera, el ser saliera y buscara otro refugio llevándose una intangible parte de mí hacia la eternidad. Pero no nos dejemos llevar por el animalismo idealista; prueba de que nuestros compañeros de planeta también pueden llegar a ser estúpidos: anteayer aparecieron en Irán 150 delfines varados en la costa; dicen que fue un “suicidio masivo”.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Noviembre 1st, 2007 |No Comments »