Archive for Octubre, 2007

MÚSICA POLÍTICA

Lo tengo claro: las biografías de las orquestas encierran vivencias más tumultuosas que las de la banda de rock más peligrosa. Nuestra querida Filarmónica sigue dejando para los rastreadores de las historias que quedan entre las líneas de los pentagramas un buen puñado de perlas. La última, la carta pidiendo amparo a la Junta por el proyecto municipal de organizar un gran recital al aire libre para dar a conocer a una agrupación que, dice el delegado, no es un tesoro semioculto en su propia ciudad. Y ahora resulta que la misiva no la ha escrito nadie…

La idea de Miguel Briones tiene su cosa: nunca está de más hacer partícipes de la denominada música culta a los ‘ciudadanos de a pie’, aunque, en mi opinión, cualquier acercamiento justo entre dos partes exige el compromiso de ambas. Los músicos de la OFM, que en la carta quedan como primadonnas, nos aseguraron con un (lógico hasta cierto punto) desaire que no redactaron aquellas líneas, pero el dichoso folio (muy bien documentado) llegó, de las oficinas de la Filarmónica, a las dependencias autonómicas. O sea, que esta partitura parece que ha sido orquestada desde el más hediondo pasilleo… Caramba, ¿quién dice que la música política ya no está de moda?

Pero no nos quedemos en los mensajeros, habida cuenta de que bastantes instrumentistas de la OFM están de acuerdo con el fondo de ciertos puntos tratados en la misiva. Y es que en la orquesta no se viven tiempos muy ‘allegros’. Plazas que no se cubren tras jubilaciones, merma en la programación por la asfixiada agenda del Cervantes y, lo peor: nos cuentan los melómanos (habríamos querido confirmarlo, pero los responsables de la Filarmónica no nos cogen el teléfono) que en un reciente concierto en Madrid se sustituyó una anunciada pieza de Bruckner por otra de Schubert ya que la segunda exigía el concurso de menos músicos (menos traslados, menos gastos). Intolerable, opinan muchos. Coincido: Do, re, mi, fa, sol, la… no.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Octubre 24th, 2007 |1 Comment »

LAS ‘NO-CONFERENCIAS’

Le cedo la palabra a David Bravo, uno de los supuestos gurús en el análisis de las relaciones entre la propiedad intelectual y las nuevas tecnologías: “La Junta de Andalucía ha organizado junto con el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y la Asociación Andaluza de Bibliotecarios un curso de 20 horas sobre propiedad intelectual. En el folleto que se está repartiendo en Málaga desde hace meses aparezco como ponente y, según el mismo, yo intervengo en 4 horas y media de esas 20. Es decir, casi una cuarta parte del curso se anuncia como total o parcialmente a mi cargo. Para colmo, están cobrando a los alumnos 100 euros por cada plaza. Pues bien, jamás he sido invitado para dar tal curso que tanto se anuncia y, si me hubieran invitado, no lo habría aceptado por tener otros compromisos ya cerrados desde hace tiempo”.

A mí me pasó lo mismo hace un tiempo. La institución (…) incluyó mi nombre el dossier de prensa respecto a una mesa redonda sobre (…), acto que yo ni siquiera sabía que existía. Al principio hasta me hizo ilusión que se acordaran de mí; a los pocos minutos (tampoco soy tan ingenuo), pensé que sólo me apuntaron en la lista para hacer bulto (como el público en los programas de la televisión pero sin bocata). No me llamaron jamás para ‘confirmar’ mi asistencia, y me dio pena: me habría gustado ir a verme.

Published in:General |on Octubre 19th, 2007 |No Comments »

REPASO A VUELAPLUMA

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Primero. Una vez más, el Nobel de Literatura ha ido a parar a las vitrinas de un escritor con coartada sociopolítica, con, digamos, un emblema. Pues felicidades a Doris Lessing, una señora que a mí particularmente me interesa cero pero que, dicen, ha resultado capital para el feminismo. Charlando con un compañero, repasamos mentalmente la lista de los laureados por el más prestigioso galardón de las letras y, malvados, nos centramos en el top de los olvidados; un poner: Julio Cortázar. Se equivocó el de ‘Rayuela’: tendría que haber escrito menos sobre cronopios y más sobre el Congo, el desarme nuclear o yo qué sé.

Segundo. En estos nuevos tiempos en que el entretenimiento está sufriendo una mutación radical, parece que se esté perdiendo la noción de acontecimiento: ¿a quién narices le importa y aguarda con expectación la ‘premiere’, Gran Vía, alfombra roja y flashes mediante, de ‘El orfanato’ si media España se la ha descargado ya de su P2P de confianza? En realidad, quizás las nuevas tecnologías y los nuevos modelos de consumo que aportan estén revelando el cartón piedra de muchos de nuestros rituales hasta ahora. El caso es que siempre surge algo ilusionante: conozco a bastantes que el lunes por la mañana aguardaron ansiosos el momento en que Radiohead colgaran en su web su flamante disco, ‘In rainbows’, sí, ése por el que se paga la voluntad. “Hacía mucho tiempo que no me sentía con tantas ganas de participar en una ceremonia individual/colectiva”, leo en un foro.

Tercero. Vinculado a lo anterior. Tengo la sensación de que los más recientes Premios Planeta han sido un ‘flop’ en lo que a divisas se refiere (sobre la calidad literaria ni hablamos, claro). Es otro signo de nuestra contemporaneidad: ya no nos gusta que nos lancen éxitos seguros sino obras que nosotros podamos convertir en éxito gracias al boca-oreja; o sea, mejor el “Me ha dicho Fulanito que este libro es impresionante” al “Si le han dado el Planeta…”. Así nos creemos más partícipes y responsable de la bicoca… Ilusos.

Cuarto. La ornitofóbica más popular de la historia, Tippi Hedren, visitará la tierra de su yerno para ser homenajeada por la Semana de Cine Fantástico. Desde la organización del festival me cuentan que se han cuidado muy mucho de que la invitación no fuera percibida en plan “Venga usted a Málaga y si se trae a su hija (Melanie Griffith) y a su marido (Antonio Banderas) pues, ay, qué bien”. Y me imagino que a la venerable actriz jamás jamás le han dejado de seguir los pajarracos.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Octubre 17th, 2007 |1 Comment »

MI DÍA DE LA HISPANIDAD

A media tarde salgo a la calle a por privisiones de última hora (dulces de capricho, se entiende) al único establecimiento abierto el Día de la Hispanidad. Me sorprende la cantidad de banderas de España colgadas en los balcones y terrazas de mi barrio de alquiler; no entiendo como alguien puede estar orgulloso de algo que no ha podido elegir ser, la verdad: desde que descubrí, hace muchos años, que el himno de Jamaica no era un reggae sino un no sé qué de lo más soso perdí mi fe en estas cosas…

Pensando en estas tonterías, veo en la puerta del sitio a dos sin techo discutiendo apasionada pero amistosamente sobre algo que no acierto a auscultar; de repente, me paran y me preguntan: “Oiga usted, ¿la canción ésa de ‘Si tu eres mi hombre…’ [nota: ‘The power of love’], ¿es de Laura Pausini?”. “No, señor, es de Jennifer Rush”, respondo. Y el que ha hecho la consulta le grita encantado al otro: “¿Lo ves? ¡Si es que no sabes de nada!”. Sonrío y me fijo que ese otro, la verdad que bastante desechado, lleva una gorra de Price Waterhouse Coopers. Instantes después, en la cola para pagar, pasa a mi vera el simpar Tony Genil comprando patatitas en atuendo playero y seguro que componiendo mentalmente su propia letra para el himno; el dependiente me suelta una risita cómplice. Salgo y vuelvo a contemplar las banderas españolas colgadas en muchos pisos altos: lo mejor que tiene mirarlas es que al final acabas contemplando el cielo en azul tranquilo que te calma y te acoge como diciéndote: “Sí, perteneces aquí”. ‘Aquí’… Me gusta bastante más esa palabra que ‘patria’.

Published in:General |on Octubre 12th, 2007 |1 Comment »

LAS HERIDAS DE MONET

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Cuentan estos días que un grupo de borrachos se ha medio cargado de un puñetazo ‘El puente de Argenteuil’, una de las pinturas del líder impresionista Claude Monet apalancadas en el Museo de Orsay. Uno no puede evitar pensar que lo sucedido forma parte de la vida natural de las obras pintadas por este señor francés más influenciado por sus cataratas que por las corrientes artísticas del momento.

Y es que el mismo Monet también hizo sus pinitos como agresor artístico: en 1908, destruyó sin clemencia alguna un buen stock de sus lienzos, que, aseguran, podrían haber vendido por centenares de miles de dólares de la época; al parecer, argumentó entonces, estas piezas no merecían llegar a futuras generaciones. Así que quién sabe si con ‘El puente de Argenteuil’ esas “futuras generaciones” han dictado la sentencia a la que en su momento no se atrevió el creador.

En la misma pinacoteca de Orsay, ignoro si más o menos cerca del cuadro dañado (como no me gusta el alcohol, los guardas del sitio no me dejan entrar), se expone un cuadro con una historia bien interesante, ‘Camille en su lecho de muerte’. Camille, la señora de Claude Monet, murió por complicaciones de su segundo alumbramiento y, al parecer, el pintor se vio obligado a pintarla ya fallecida, en los dos días que separaron el óbito del funeral, para pagar las facturas médicas (”Me sorprendí a mí mismo observando mecánicamente la secuencia de colores cambiantes que estaba imponiendo la muerte en su rígido rostro: azul, amarillo, gris…”, confesaría después el viudo); escribo “al parecer” porque Monet no vendió jamás la pintura resultante, así que no acabo de encontrar el motivo de la autopsia al óleo y sí bastante de la rutinaria mitificación romántica que tan estomagante resulta.

Recuerdo una película japonesa que me dejó tiritando del shock: una mañana, buscando inspiración, un pintor se encontró con una sirena varada bajo una alcantarilla; inmediatamente la rescató y, ya en su estudio, le ofreció cariñosos cuidados, que la pescada atribuyó al amor. El artista le propuso que posara para él, ella accedió. Y durante dos días el hombre se dedicó a pintar el proceso de descomposición de la medio mujer. “Mis reflejos me obligaron a realizar una acción a pesar de mí mismo”, relató Monet al referir el ‘making of’ de ‘Camille en su lecho de muerte’. Así que, quizás, muchos cuadros del francés ya nacieron con un profundo rasguño.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Octubre 10th, 2007 |1 Comment »

POESÍAS, MERIENDAS

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El Centro Cultural de la Generación del 27 compra el legado de Vicente Aleixandre por cinco millones de euros”. Bastantes se han echado las manos a la cabeza al leer la noticia, no sólo los que no saben (¿quieren? ¿pueden?) valorar crematísticamente los asuntos lírico-artísticos; muchos otros no se han atrevido a mostrar el más leve atisbo de estupor o protesta, que ya se sabe que en estas historias uno siempre tiene miedo de caer en la paletada. Yo, como casi siempre, me quedo alejadillo del tema, porque, prejuicioso que es uno, las tasaciones de cualquier cosa siempre me han parecido mezquinas.

Eso sí, a la mujer que ha conducido las negociaciones, Ruth Bousoño, la esposa del poeta Carlos Bousoño (por supuesto, típico, mucho más joven: debe de ser una tradición literaria no escrita) , amigo de Aleixandre y depositario de su acervo personal y bibliográfico, habría que proponerla para el Nobel de Economía (coda: podría haberla contratado mi familia en el proceso de venta de un pretérito terreno en la Mancha, que, curiosidades de la vida, ha ido a parar a manos de un popular ex jugador del Unicaja; con la Bousoño habrían sacado un pellizquito más). Lo que no acabo de pillar es por qué la mujer ha tomado el apellido del marido, ya que no estamos en Wisconsin. Es que me pierdo en estas cosas de poetas.

No sé si en los miles de legajos que integran el pack Aleixandre que han adquirido la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial (también está hasta el frac con que el hombre iba a las reuniones de la Real Academia de la Lengua; dos comentarios: primero, ¿los Bousoño lo han llevado a la tintorería todo este tiempo? Da un poco de miedo pensar en esas cosas…; segundo, quizás si los compradores rebuscan concienzudamente en los bolsillos encuentren unas cuantas pesetas que el antiguo propietario se dejó olvidadas, y así les saldría algo más económica la historia) está aquél en que el Nobel de Literatura escribió “La poesía no da de comer, pero sí de merendar”, pero tendría bastante guasa. Pues, hala, mediaslunas y fantas de naranja, que hay que celebrar.

Published in:General |on Octubre 8th, 2007 |4 Comments »

EL ENTRETENIMIENTO

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El otro día, a Antonio Banderas en medio de la rueda de prensa en que presentó ‘Tres días’, la segunda película de su sello, Green Moon España, un señor que decía trabajar para el programa de televisión ‘Channel nº 4′ le pidió que se comiera un bocata de jamón serrano. Tal que así. Para hacer la gracia, vamos.

Menos mal que no tuve que sufrir en directo ese bochornoso episodio, aunque ya tuve lo mío cuando Robert De Niro habló entre nosotros del rodaje de ‘El puente de San Luis Rey’: los escasos 7 minutos que nos concedieron a los periodistas casi los consumió una aguerrida informadora catódica enseñándole al ‘Toro salvaje’ el muñeco de un cenachero, supuestamente la mascota de su programa (’Cenachero Man’), y solicitándole que le diera un saludito.

También hace unos años leí una entrevista con el escritor Quim Monzó, quien tuvo sus más y sus menos con Javier Sardá, circa ‘Crónicas Marcianas’. Habían acordado una entrevista promocional con el novelista en el programa, pero éste al final puso pies en polvorosa; lo explicó así: “Me dijeron que tenía que salir con un sombrero mexicano”. En fin…

La verdad, la cosa es realmente preocupante: parece que a la voraz televisión, siempre hambrienta de espectáculo, ya no le satisfacen las noticias per se sino que necesita que para entrar en su arena todos nos vistamos de payasos. Miren, por ejemplo, la parrilla televisiva y traten de encontrar un informativo ’strictu senso’ (no hace falta siquiera que sea riguroso o que no abra con una persecución policial grabada desde un helicóptero)…

Resulta que ahora hay muchos más espacios (’CQC’, ‘Noche Hache’, ‘El intermedio’, en cierta medida ‘Sé que lo que hicísteis’…) dedicados a la cara B de la actualidad, o sea, básicamente a buscar el lado jocoso de las noticias, de las ruedas de prensa, de las comparecencias de los políticos y los artistas; el esquema es sencillo: unos guionistas (que aceptan este tipo de trabajos pero que lo que verdad realmente ser es un John Cleese o un Larry David) preparan unas preguntas que no son tales sino acorralamientos dialécticos (para ver si el personaje, horrorosa y reveladora expresión, ‘da juego’) a unos pocos actores (que aceptan este tipo de trabajos pero que lo que verdad querrían es hacer una película o un montaje teatral). Me imagino a todos estos supuestos reporteros (ojo, nada de contubernio gremial aquí) en fila, esperando pacientemente a la ‘estrella’ de turno para desarrollar su show unipersonal para el ‘ja, ja, ja’ colectivo.

Quizás es que ya no nos interesa lo que sucede a nuestro alrededor, sino sólo lo que sucede a nuestro alrededor que puede entretenernos. No se trata de demonizar al televisor (algo que sí hizo su propio inventor, P.T. Farnsworth, quien dijo: “No hay nada en él que merezca la pena, y mi familia no lo encende; de hecho, no lo recomiendo para la dieta intelectual de nadie”), pero sí, siguiendo a McLuhan, tener en cuenta que nos convertimos en lo que observamos, perfilamos
nuestras herramientas y éstas nos perfilan a nosotros.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Octubre 3rd, 2007 |1 Comment »