Archive for Septiembre, 2007

NO SOPORTO A LOS MIMOS

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Tengo varias listas con las cosas que me dan miedo o que odio sin paliativos (preocupantemente, son bastante más abultadas que el ranking de lo que me hace feliz; en realidad, ése ni lo he escrito): la primera, la del sudor frío, aparece coronada por losmaniquíes y los payasos; en la segunda, la del corazón misántropo, los mimos son el número uno. El domingo falleció el más grande de los señores que se maquillan exageradamente y tienen la boca grapada, Marcel Marceau. La verdad es que ese hombre siempre me dio un poco de repelús (palabra bisagra que comprende tanto el pavor como la aversión), escrito esto con todo el respeto, que conste.

Los anglosajones, los grandes cultivadores y desarrolladores de las fobias (en el resto de culturas parece que todavía estamos más preocupados por las gripes y los dolores de espalda; definitivamente, cuantos más nuevos síndromes detecta, o crea, una sociedad más avanzada parece ésta) tienen acuñado el término ‘coulrophobia’ para referirse al miedo exagerado o anormal hacia los payasos, presente tanto en niños como en adultos. “No los soporto desde que tenía cinco años. A esa edad fui por primera vez al circo y un payaso se acercó y me dijo: ‘¿Quieres ver el mono que tengo dentro de mi caja?’. Por supuesto, le dije que sí. Pero cuando miré dentro de la caja, no había ningún mono… Sólo un espejo”. Es uno de los muchos testimonios que pueden leerse en las innumerables webs contra los artistas que hacen de graciosos, como ‘I hate clowns’, por ejemplo. Hubo un tiempo en que encontré mucho placer en esta repugnancia, aunque duró poco: hasta que me di cuenta de que muchísimas personas hacían lo mismo que yo y, claro, cuando este tipo de asuntos deja de ser secreto y aparentemente intransferible pues… Eso sí, jamás
me fiaré de alguien que tiene una sonrisa pintada en la cara pero que realmente no sonríe (bueno, eso no sólo lo hacen los payasos).

Supongo que los múltiples mimos y estatuas humanas que pueblan nuestras calles habrán estado estos días de duelo (¿cómo manifiesta el luto un profesional de este tipo? Supongo que sus huelgas serán hablar hasta la extenuación) por Marcel Marceau. Desde luego, sería verdaderamente fantástico encontrarte a uno por la calle y que no tuvieras que sufrir sus gracietas.
Conozco a alguien, un pelín gruñona eso sí, que un día bastante aciago se encontró con que un mimo la seguía en plan bromista; la ciudadana en cuestión le pidió tajantemente que dejara de hacerlo, pero sin resultado, así que un poco expeditivamente le pegó al aprendiz de Charlot una leve patada en el culete. ¿Qué consiguió con eso? Pues que el mimo se tirara al suelo fingiendo lágrimas infantiles y un corrillo improvisado de espectadores se partieran de risa: había incluido a la viandante en un improvisado espectáculo. Cuando ésta, llena de rabia, le solicitó la mitad de sus honorarios por cocrear la función, el hombre, eso sí, no estaba para ninguna broma.

Published in:Artículos en La Opinión de Málaga |on Septiembre 26th, 2007 |2 Comments »

TENGO 990 AÑOS PARA ESCRIBIR UN ENSAYO

De vuelta al trabajo, me encuentro con este email:

“Estimados amigos y amigas. Es un placer comunicaros que el Instituto Muncipal [sic] del Libro del Excmo. Ayuntamiento de Málaga y Editorial Páginas de Espuma convocan el Premio Málaga de Ensayo 2007. El plazo de recepción de obras queda abierto el 18 de septiembre de 2997 […]. El premio está dotado con una cantidad de 7.000 euros y la publicación de la obra en nuestra editorial”.

O sea, no se preocupen, tienen aún tiempo para perfilar sus textos. La verdad es que la holgura del plazo me ha supuesto un gran alivio, porque tengo la fastidiosa costumbre de dejar todas las cosas para el último momento. De todas formas, estoy reconsiderando mi idea de presentarme, la verdad: primero, porque 7.000 euros dentro de 990 años no deberán de servirte ni para un café; segundo, ¿estoy seguro de hacer pasar mi texto por la tortura de un señor como el que ha pergeñado este correo electrónico?

Published in:General |on Septiembre 23rd, 2007 |1 Comment »